Una propuesta de atención a la violencia Intrafamiliar

 

¿Qué es la Familia?
A pesar de los innumerables estudios que se han realizado en relación a la familia y desde diferentes perspectivas, sin duda, la familia sigue siendo un grupo bastante complejo que abordar para todos los profesionales: antropólogos sociales, sicólogos, trabajadores sociales, etc. debido en gran medida por su enorme capacidad para cambiar, siempre está en constante movimiento, se adapta a las necesidades, a los contextos, según el tiempo, el espacio y las situaciones que se estén viviendo en el momento. Sin embargo, no debemos perder de vista que en ella se fundamenta la sociedad, es decir, que lo que le suceda a ella se refleja en las calles, en las escuelas, en los barrios en general en la sociedad.

 

La familia es el grupo social que se da de manera natural –tal vez como un instinto de supervivencia - independientemente de las leyes que rijan a la sociedad; la familia se encarga de transmitir conciente o inconscientemente valores religiosos, culturales, morales, entre otros; hace el papel de formadora de individuos, a través de ella un pueblo puede desarrollarse en todos los aspectos: económico, tecnológico, político, etc. Pero también a través de ella un pueblo puede degenerarse y hundirse.

 

Si bien la palabra familia es conocida por todos y la incluimos en  nuestro lenguaje de manera cotidiana, al respecto cabe hacer ciertas aclaraciones, especialmente en su definición:

  • La familia reviste en casi todas las sociedades  el carácter de una institución, y representa en general el núcleo de mayor condensación de los sistemas de parentesco”. [1]
  • Es verdad que la familia existe en todas las sociedades del mundo, sin embargo su estructura, tamaño, composición y  funciones varían de acuerdo a la cultura, momento histórico, incluso a las necesidades y decisiones de la propia familia, por ejemplo, en una misma sociedad (como la mexicana) existen familias desde la tradicional compuesta por padres e hijos (nuclear), las formadas por padre, hijos y otros miembros con los que se tiene lazos consanguíneos (extensa), las familias de madres o padres solteros (monoparentales), y familias con presencia de padrastros o madrastras e hijastros (ensambladas), hasta las compuestas únicamente por la pareja (conyugal).

Por tal motivo, es conveniente considerar que existe una gama de definiciones de las que hemos escogido las siguientes:

 

Murdock(1949), señala que la familia “es un grupo social caracterizado por la residencia en común, la cooperación económica y la reproducción. Incluye a adultos de ambos sexos, al menos dos de los cuales mantienen una relación sexual socialmente aprobada y uno o más niños propios o adoptivos, de los adultos que cohabitan sexualmente”

 

Designa a un grupo social constituido por personas vinculadas por la sangre, el matrimonio o la adopción, caracterizado por una residencia común, cooperación económica reproducción y cuidado de la descendencia”. [2]

 

 “Grupo de individuos típicamente representados por un padre, la madre  y los hijos, pero que incluye también grupos en donde falta uno de los padres o grupos que abarcan a otros parientes, hijos adoptivos, y, en algunas culturas, esclavos y sirvientes”. [3]

 

 

La FAMILIA “es una unidad fundamental de la ORGANIZACIÓN SOCIAL, compuesta como mínimo por:

 

a) dos individuos de sexo opuesto que conviven en forma estable en una misma vivienda como consecuencia de algún tipo de matrimonio, mantienen relaciones sexuales y afectivas, cooperan regularmente en la reproducción material de su existencia repartiéndose el trabajo dentro y fuera de la unidad; y cuya convivencia, las relaciones sexuales y afectivas, la cooperación económica, son aprobadas y reconocidas como legítimas – a cambio de la conformidad a ciertas NORMAS SOCIALES, en primer lugar las que regulan el matrimonio – por la sociedad de la que forman parte.

 

b) por dos individuos de sexo indiferente igual o distinto, unidos por una relación de ascendencia/descendencia biológica directa (sustituida a veces por relaciones de adopción), que conviven en forma estable y cooperan en el plano económico – si bien en algunos casos esa cooperación puede reducirse, al menos por algún período, a la manutención del o los descendientes por el ascendiente – cuyas relaciones de ascendencia/descendencia biológica, de convivencia y de cooperación económica son igualmente aprobadas y reconocidas como legítimas por la sociedad, siempre a cambio de la conformidad a determinadas normas. [4]

Grupo que tiene su fundamento en lazos consanguíneos. La familia es el resultado de un largo proceso histórico, cuya forma actual de carácter monogámico es la pareja conyugal.

 

En su acepción amplia, la palabra familia hace referencia al conjunto de ascendentes, descendentes, colaterales y afines con un tronco genético común. Analógicamente se dice que constituye una familia un conjunto de individuos que tienen entre sí relaciones de origen o semejanza”. [5]

 

 

Independientemente de los esfuerzos, acuerdos y diferencias para poder definir a la FAMILIA, conviene mencionar que esta se da en dos niveles, uno que dependen de la aceptación y reconocimiento social y que de esta manera se desprende una serie de derechos y obligaciones legales según su contexto, y otro por la identificación y el reconocimiento de la propia familia hacia su interior, que no necesariamente tiene un reconocimiento social y legal, sin embargo, quienes la integran igualmente procuran cumplir con lo que consideran que son sus obligaciones implícitas y/o explícitas.

 

La FAMILIA es por lo tanto el grupo social de mayor importancia e indispensable para la existencia, supervivencia y desarrollo del ser humano.

 

Es sin duda alguna la parte fundamental y determinante para el desarrollo, estancamiento o decadencia de una sociedad, en ella se gestan los valores que fortalecen la unidad, el respeto, la solidaridad, la autoestima de sus integrantes pero también se engendra el odio, el rencor, el egoísmo, el desprecio por si mismo y su familia, que se proyectan a la sociedad y que a su vez se retroalimentan mutuamente según sean los valores predominantes.

 

Actualmente es notoria la crisis existencial de las familias mexicanas, el aumento progresivo de hogares con escasa presencia materna y/o paterna generan una independencia prematura en los hijos pero además débiles lazos afectivos entre padres e hijos, la educación y formación de los hijos  en etapas coyunturales son delegadas a las instituciones o personas ajenas a la familia y esto no satisface emocionalmente al niño o la niña; en consecuencia los valores no son adquiridos de manera vivencial con sus padres, es entonces cuando además de las instituciones y niñeras, la televisión, los juegos de video y el Internet se convierten en parte importante de su formación moral.

 

En el matrimonio cada uno lucha por su independencia y cada uno tiene sus propios intereses, pocas veces coinciden o procuran tener intereses comunes de pareja o familia; al mismo tiempo de manera individual cada uno se procura lo que necesita y quiere, las discusiones o la indiferencia son elementos frecuentes en la vida de las parejas actuales. La posibilidad de un divorcio o separación está presente en sus vidas, decisión que no les es fácil pero tampoco les cuesta mucho trabajo tomar, solo tienen que ponerse de acuerdo en los bienes y la custodia de los hijos, en ese orden.

 

A consecuencia de esta dinámica familiar los hijos padecen de una severa carencia afectiva, de un descontrol en relación a los valores morales por la incongruencia de sus padres entre el discurso y sus actos, esto los convierte en seres excesivamente vulnerables, no cuentan con elementos suficientes que les permitan identificar y protegerse de problemas tales como: adicciones, pandillerismo, promiscuidad sexual, embarazo en adolescentes, manejo de ideas suicidas, intentos de suicidio y los suicidios, entre otros. Este es el panorama actual de las familias mexicanas.

 

 

 

NOTAS

 

1. GALLINO Luciano, Diccionario de Sociología, Ed. Siglo XXI 

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2. GINER, LAMO DE ESPINOSA Y TORRES. Diccionario de Sociología.

Alianza Editorial, Madrid, 1998.

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3. C. WARRE Howard (compilador), Diccionario de Psicología,

Ed. Fondo de Cultura económica.

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4. GALLINO  Luciano, Diccionario de Sociología.

Ed. Siglo XXI

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5. ADDER-EGG Ezequiel. Diccionario de Trabajo Social.

Ed. El Ateneo

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