Una propuesta de atención a la violencia Intrafamiliar

 

Prensa Mundial

Esta es una sección que fue creada con la intención de recopilar cualquier tipo de noticias relacionadas con la Violencia Doméstica alrededor del mundo. Se actualizará conforme se vayan generando las noticias e informes relacionados con la violencia doméstica en México, Latinoamérica y el resto del mundo. Esperamos que te sea de utilidad.

 

 

» España - Violencia Contra Los Padres
Podemos argumentar que siempre ha habido violencia de todo tipo: entre naciones y en las familias, violencia doméstica en sus variadas formas, etc. No se puede negar este argumento. También se podría argumentar que tal vez habría que ponderar el dato en función del aumento de población de nuestro país. O incluso estudiar cada uno de los casos en que hay agresiones de menores a sus padres, para ver puntos en común.

Lo fácil es relativizar el dato, para no inquietarnos y seguir mirando hacia otro lado sin indagar las causas y, por tanto, sin poner remedio. ¿Por qué no se conoce apenas en la opinión pública este dato del aumento de las agresiones de menores a sus padres? Probablemente porque tal vez estemos delante de la agresión más dolorosa y hasta los propios padres agredidos prefieren sufrir en silencio las vejaciones de sus vástagos. Es muy humano y comprensible que un padre, una madre, haga ese sacrificio, pero no es lo mejor ni para la sociedad ni para su propio hijo: así se crían, crecen y aumentan los delincuentes en nuestra sociedad, agrediendo a sus padres.

Nuestra sociedad está muy sensibilizada ante una parte de la violencia doméstica, que es la que sufren las mujeres. Durante años, han callado, y todos hemos de seguir ofreciéndoles altavoces y ayuda. Apenas se habla de los casos de maridos que sufren violencia física o psíquica por parte de su mujer: este dato también habrá que analizarlo en alguna ocasión. ¡Pero es que se esconde totalmente el fenómeno del aumento de las agresiones de menores a sus padres!

¿Por qué estamos asistiendo a este fenómeno delictivo en silencio? Porque es una consecuencia de una enfermedad grave que padecemos: la anulación del esfuerzo y de la autoridad en la familia. Niños consentidos, caprichosos hasta límites insospechados -sólo con los casos que cada uno conocemos habría documentación para una tesis doctoral-, acostumbrados a la facilonería sistemática, que odian y rechazan el sacrificio, acaban siendo tiranos violentos en su casa, donde nadie les obliga a comer a una hora determinada ni a regresar a casa cuando estiman conveniente sus padres. Menores de edad que ven a sus padres -sobre todo a sus madres- como esclavos a su servicio.

No es tan sencillo el diagnóstico, por supuesto. También los centros educativos deberían replantearse su tarea, pero me consta que muchos profesores lo intentan sin éxito: simplemente, comprueban que la educación originariamente se recibe en el seno familiar principalmente, y luego otras instancias pueden colaborar, como es el caso del centro educativo o de los medios de comunicación. Así de claro: hay que responsabilizar a los padres.

Y, mirando a los padres, parece que nos adentremos en un laberinto para encontrar soluciones. ¿Qué esfuerzo o valores pueden enseñar a sus hijos matrimonios que viven casi exclusivamente pensando en el bienestar material? ¿Qué sentido de entrega y servicio pueden enseñar matrimonios que se disuelven como un azucarillo, acudiendo a la separación o al divorcio a las primeras dificultades? No pretendo ahogar al lector con estos interrogantes, sino simplemente intento acertar un poco en el diagnóstico, porque de lo contrario todo lo que se proponga como soluciones serán auténticos "parches".

Oímos hablar de "educar en valores", "educar en el esfuerzo", y asentimos. ¿Tienen esos valores los padres? Son los padres los que han de asumir su responsabilidad, y entre todos hemos de crear un caldo de cultivo donde la familia recupere su esencia. Después, habrá que revisar la legislación divorcista, que favorece el divorcio al máximo como si fuera un cambio de cromos: ZP ha hecho un nefasto servicio con el "divorcio exprés". Y por eso sucede lo que sucede: que hasta aumentan los casos de agresiones de menores de edad a sus padres. Mientras tanto, soy partidario de rebajar la edad penal a los 12 años: sería una señal de claro cambio, sobre todo porque los adultos reconoceríamos la tragedia actual.


24/08/2008
Fuente: Las Provincias
Publicado por Cinthya Letechipía en 29 Aug 2008 |


Content Management Powered by CuteNews
Todos los Derechos Reservados © 2007 - 2017 Orientación Familiar Letechipía A.C.
Desarrollado por Cinthya Letechipía.

free web page hit counter